
Liesbeth Laan, una enfermera de escuela que vive en La Haya, Holanda, tuvo un embarazo tranquilo y dio a luz en casa a Joas en julio de 2006. Pero durante los seis primeros meses de vida, el bebé estuvo entrando y saliendo del hospital. 'Nada más nacer, tuvo problemas respiratorios y permaneció en el hospital durante un mes. Tenía la garganta y la nariz estrecha y le tuvieron que alimentar con un tubo gástrico. Debido a sus problemas y a ciertos rasgos faciales poco comunes, sabíamos que Joas tenía un síndrome, pero incluso tras varias pruebas no llegaron a ningún diagnóstico,' recuerda Henk-Willem Laan, padre de Joas. Después de dos meses, los médicos descubrieron que Joas tenía un glaucoma en estado avanzado, lo que supuso su primera intervención quirúrgica.